miércoles, 25 de mayo de 2016

Límite (Paul T. Mason & Randi Kreger)

Aquellos a quienes les importa alguien con Trastorno Límite de Personalidad generalmente se quedan sin palabras cuando descubren que el TLP puede ser la raíz de la conducta errónea, dolorosa y confusa de esta persona. Llamamos a este momento de toma de conciencia atroz "el efecto bombilla". Las personas se preguntan por qué no han oído hablar antes del TLP, especialmente cuando han buscado ayuda en los servicios de salud mental.
Hay varias explicaciones posibles de por qué el TLP no es ampliamente reconocido. Primero, la Asociación Americana de Psiquiatría no reconoció el TLP formalmente en su Manual Diagnóstico y Estadístico -DSM- (una referencia estándar para el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales) hasta el año 1980. Muchos terapeutas no ven signos de este trastorno simplemente porque no están bien informados sobre el mismo. Además, algunos clínicos no están de acuerdo con el DSM; unos pocos ni siquiera creen que el TLP exista. Algunos profesionales rechazan este diagnóstico como un tipo de cajón de sastre o una nueva moda para describir a pacientes difíciles. Otros clínicos piensan que este trastorno es tan estigmatizante que no quieren "etiquetar" a pacientes por miedo a que sean rechazado por los servicios de salud mental. También, muchos terapeutas hacen un diagnóstico formal de TLP en el historial del los pacientes pero deciden ocultárselo a estos. O lo mencionan por encima, pero no lo explican.
Después de haber leído los apartados anteriores, puede que estés deseando hablar sobre el TLP con la persona que piensas que lo tiene. Esto es comprensible. Conocer la existencia del TLP es una experiencia poderosa y transformadora. Lo que uno se imagina es que la persona le estará agradecida y correrá a buscar una terapia para vencer a sus demonios.
Desgraciadamente, esto no suele ocurrir. Casi todas las personas a las que hemos entrevistado no han dicho que su ser querido, al contrario de lo esperado, respondió con rabia, negación y un torrente de crítica. Con frecuencia, el posible afectado de TLP acusa al familiar de ser él quien tiene el trastorno.
También puede darse lo opuesto: la posibilidad de que la persona con TLP sienta tal vergüenza y desesperación que intente hacerse daño. O pueden utilizar la información para negar responsabilidad por su conducta: "No lo puede evitar, tengo TLP".
En nuestra entrevista con él, John M. Grohol, Psy.D., nos dijo: "No podemos forzar a alguien a que quiera cambiar su conducta. Después de todo, no son sólo "conductas" para la persona que sufre el trastorno, son mecanismos de defensa que han utilizado toda la vida".


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Deja de andar sobre cáscaras de huevo.
Retoma el control ante el comportamiento de una persona con TLP
 
Paul T. Mason & Randi Kreger

¿Conoces a alguien con trastorno límite de personalidad?. ¿Sientes que algo que has dicho o hecho será manipulado contra ti?. ¿Te encuentras ocultando pensamientos y hechos para evitar discusiones desagradables?. ¿Eres el centro de ataques de ira intensos, violentos e irracionales que alternan con periodo en los que se actúa normal y amorosamente?. ¿Sientes que te manipulan, te controlan o te mienten?. ¿Te acusan de cosas que nunca hiciste o dijiste?¿Sientes como si alguien te viera, alternativamente o totalmente bueno o totalmente malo?. ¿No te cree nadie cuando cuentas lo que está pasando?
Si respondiste "si" a cada una de estas preguntas, alguien que te importa puede tener TLP. Para alguien cercano a un "borderline", la vida sucede de puntillas, como si se pisaran cáscaras de huevo.
Esta guía exhaustiva ayuda a la familia y a los amigos de personas con TLP a comprender este trastorno autodestructivo y a aprender lo que pueden hacer para afrontar la conducta TLP y cuidarse a sí mismos.