jueves, 19 de marzo de 2015

Ansiedad (José Mª Prados)

TAG (Trastorno de Ansiedad Generalizada)
Los criterios propuestos tanto por el DSM como por el CIE puede resultar ambiguos y poco informativos bajo un punto de vista clínico, pese a su aparente sencillez (o precisamente debida a ella). ¿Qué se entiende por ansiedad? ¿Y por generalizada? ¿Cuándo se entiende que la ansiedad es persistente o excesiva?  A esto hay que añadir la falta de consenso entre el DSM y el CIE respecto a algunos criterios,  lo que también dificulta la identificación del trastorno; de hecho, el diagnóstico podría no coincidir si se utilizan ambas clasificaciones por separado.
Un problema añadido es el extenso solapamiento con otros trastornos. ¿Refleja la eleva comorbilidad de esta perturbación una falta de fiabilidad y validez de los sistemas clasificatorios actuales o, más bien, una desconsideración de los aspectos temporales y longitudinales del trastorno? Por ejemplo, se estima que el TAG puede evolucionar hacia el trastorno de pánico o la depresión al menos en un uno de cada tres casos; de forma paralela, otros profesionales creen que el TAG es una derivación no fóbica del estrés postraumático, quizá, un estado residual de ciertos tipos de depresión. Pero es necesaria más investigación para dilucidar esta cuestión. Además, otra forma de interpretar la elevada comorbilidad del TAG es en términos de personalidad, como hacen otros autores. Con otras palabras, existiría un estilo cognitivo caracterizado por la anticipación reiterada de posibles sucesos negativos y por el convencimiento de no ser capaz de resolver determinados problemas; en función de los objetos concretos de anticipación, y de sus características, se reaccionará de una u otra forma, lo que correspondería con las distintas etiquetas diagnósticas. Pero esta idea, pese a ser interesante y coherente con un planteamiento psicológico de los trastornos mentales, también requiere más investigación y, por supuesto, mucha más reflexión. Y, por desgracia, parece que la mayoría de psicólogos clínicos se ha conformado con las indudables ventajas que ofrecen las actuales clasificaciones diagnósticas, pese a su inspiración médica, y en contra de las muchas y brillantes advertencias contra ello (véase, por ejemplo, Foucault, 1979).


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Ansiedad generalizada
José Mª Prados (Universidad Complutense de Madrid)

Pese a su elevada frecuencia, el denominado trastorno por ansiedad generalizada continúa siendo un gran desconocido para buena parte de los profesionales de la salud. Prueba de ello es que, frente a él, los tratamientos habituales no alcanzan tan buenos resultados como en otras perturbaciones emocionales. Sin embargo, en los últimos años cada vez más investigadores se afanan en dilucidar los procesos que pueden estar involucrados en su génesis, así como en diseñar nuevas estrategias de intervención.

DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders) American Psychiatric Association (APA)
CIE (Clasificación internacional de enfermedades) Organización Mundial de la Salud (OMS)