lunes, 16 de diciembre de 2013

Juventud (Patrick Modiano)

Pero hoy, aquellos días de bruma y lluvia tocaban a su fin y le parecían tan lejanos, de ahora en adelante conservaría de ellos un recuerdo enternecido. Se puso a contar los fajos de billetes. Bueno, sí, estaba decidido.
Despertó a Odile. Aquella misma noche tomaron un tren para Niza. Con transbordo en Lyon. Diez minutos de espera.

Pasaron quince días en Niza. Habían alquilado un gran auto americano descapotable en el cual, los meses siguientes, recorrieron la Costa Azul.
Una mañana en que iban por la Corniche, entre Niza y Villefranche, tuvo una extraña sensación de flotación y atontamiento y le hubiera gustado saber si Odile la sentía también.
Algo, que más tarde se preguntó si era sencillamente que su juventud, algo que le había estado pesando hasta entonces, se desprendía de él, como un pedazo de roca que cae directamente al mar y desaparece en un haz de espuma.


_______________________________________________________________________

Una juventud
Patrick Modiano (Boulogne-Billancourt, 30 de julio de 1945)

Ahora, a punto de cumplir los treinta y cinco, Odile y Louis viven en un valle con abetos, un teleférico rojo y una estación de esquí en las montañas. Pero hace mucho tiempo, en su juventud, cuando estaban a punto de cumplir veinte años, vivían en París y en sus calles hicieron un aprendizaje vital no siempre fácil. París, el escenario modianesco por antonomasia aunque hay también en estas paginas un viaje a Inglaterra, adquiere en Una juventud un estatus de tercer protagonista: los bulevares, las cafeterías, las salas de fiesta, el metro elevado, los barrios periféricos, los andenes de estaciones ferroviarias...