martes, 14 de octubre de 2014

Posponer (Piers Steel)

Hace nueve mil años no existía la procrastinación. Por entonces, con trabajar cuando se estaba motivado, dormir cuando se tenía sueño y actuar en lo que se refería a otras necesidades cuando nos sobrevenían ya obrábamos más o menos adaptativamente. En aquella edad de oro nuestras compulsiones encajaban con nuestras obligaciones diarias como piezas de puzzle. Estábamos diseñados para este mundo, para la vida antes de la invención de la agricultura. Avancemos rápidamente la película hasta nueve mil años después; las inclinaciones que esa misma naturaleza nos infunde no se adaptan bien con lo cotidiano. Nuestras listas de cosas por hacer incluyen asuntos como seguir una dieta, despertarse pronto y hacer ejercicio en determinados momentos, junto con un enjambre de otros feos suplicios que la motivación no puede digerir. Casi cualquier aspecto de nuestra vida refleja esa enloquecedora incongruencia entre nuestros deseos y nuestra responsabilidades, que nos lleva a ensalzar el presente y sacrificar el futuro. Cedemos a los placeres inmediatos de las grasas, los azúcares y los programa de televisión, y posponemos la dieta y el ejercicio. Damos rienda suelta a la ira y la furia, y posponemos la necesaria reflexión y la reconciliación. Sentimos predilección por el fácil placer de la promiscuidad, y en aras de lo prohibido pero inmediato ponemos en peligro las relaciones duraderas y la salud reproductiva. Estos ejemplos reflejan una naturaleza que alguna vez fue adaptativa pero que ya no lo es, una naturaleza que valora el ahora desmesuradamente más que el después. Pero la historia no tiene por qué terminar aquí.
Como se pone de relieve en Procrastinación, dejar irracionalmente las cosas para más adelante es una tendencia, no algo inevitable. Si sabemos aceptar nuestro estado interior, podremos contrarrestarla. En vez de creer que tenemos un temperamento propio de seres divinos, nos reconciliaremos con nuestra humanidad y actuaremos como corresponde. Podemos convertir la procrastinación en una dilación irracional que sucedía en el ayer, en eso que alguna vez todos hacíamos, o no hacíamos, pero solo si reconocemos nuestras limitaciones y adaptamos los consejos congruentes con ese reconocimiento. Para ponerlos en práctica no necesita pedir permiso. No habrá una invitación escrita. Para vivir la vida como siempre quiso vivirla, para ser la persona que siempre quiso ser, usted sabe lo que tiene que hacer. Usted tiene todas las respuestas en sus manos. Ahora, hágalo.
La procrastinación (del latín: pro, adelante, y crastinus, referente al futuro)


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Procrastinación
Piers Steel (Calgary -Canada-)

Avalado por una década de investigaciones y escrito con una buena dosis de humor, humanidad y ciencia, Procrastinación nos explica por que dejamos para mañana lo que, efectivamente, podríamos hacer hoy, analiza los mecanismos que activan este tipo de conducta y nos da las claves para poder vencer estos patrones destructivos que afectan a la felicidad de nuestro día a día.