viernes, 6 de diciembre de 2013

Habitación (Virginia Woolf)

Porque yo creo que si vivimos aproximadamente otro siglo -me refiero a la vida común, que es la vida verdadera, no a las pequeñas vidas separadas que vivimos como individuos- y si cada una de nosotras tiene quinientas libras al año y una habitación propia: si nos hemos acostumbrado a la libertad y tenemos el valor de escribir exactamente lo que pensamos; si nos evadimos un poco de la sala de estar común y vemos a los seres humanos no siempre desde el punto de vista de su relación entre ellos, sino de su relación con la realidad: si además vemos el cielo, y los árboles, o lo que sea, en sí mismos; si tratamos de ver más allá del coco de Milton, porque ningún humano debería limitar su visión; si nos enfrentamos con el hecho, porque es un hecho, de que no tenemos ningún brazo al que aferrarnos, sino que estamos solas, y de que estamos relacionadas con el mundo de la realidad y no sólo con el mundo de los hombres y las mujeres, entonces, llegará la oportunidad y la poetisa muerta que fue hermana de Shakespeare recobrará el cuerpo del que tan a menudo se ha despojado. Extrayendo su vida de las vidas de las desconocidas que fueron sus antepasadas, como su hermano hizo antes que ella, nacerá. En cuanto a que venga si nosotras no nos preparamos, no nos esforzamos, si no estamos decididas a que, cuando haya vuelto a nacer, pueda vivir y escribir su poesía, esto no lo podemos esperar, porque es imposible. Pero yo sostengo que vendrá si trabajamos por ella, y que hacer este trabajo, aún en la pobreza y la oscuridad, merece la pena.


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Una habitación propia
Virginia Woolf (Londres, 25 de enero de 1882 - Rodemell, 29 de marzo de 1941)

Obra publicada en 1929, "Una habitación propia" trata, básicamente, de la relación entre la condición femenina y la literatura, desde el punto de vista de una de las mejores y mas singulares escritoras del siglo XX, Virginia Woolf (1882-1941), que volcó en cada una de sus paginas su inconfundible sensibilidad, el acervo de sus vivencias y su particular subjetividad. Una mujer necesita dinero y una habitación propia para dedicarse a la literatura, proclama la autora al principio de estas paginas. Y toda aquella persona sea hombre o mujer interesada por los siempre sutiles vínculos entre vida y creación artística no se arrepentirá de adentrarse en ellas.