martes, 29 de octubre de 2013

Castigo (Louis Aragon)

Todas las habitaciones de mi vida
Me habrán estrangulado con sus paredes
Aquí los murmullos se ahogan
Los gritos se rompen

Aquellas en las que viví solo
Con grandes pasos vacíos
Aquellas
Que guardaban sus espectros antiguos
Las habitaciones de indiferencia

Las habitaciones de la fiebre y aquella que
Había yo instalado para ahí fríamente morir
El placer alquilado Las noches extranjeras

Hay habitaciones más hermosas que las heridas
Hay habitaciones que os parecerán banales
Hay habitaciones de súplicas
Habitaciones de luz baja
Habitaciones dispuestas a todo excepto a la felicidad
Hay habitaciones para mí de mi sangre para siempre salpicadas

En todas las habitaciones viene un día en que el hombre
se despelleja vivo
En que cae de rodillas que pide piedad
Que balbucea y se vuelca como un vaso
Y padece el suplicio espantoso del tiempo
Derviche lento es redondo el tiempo que gira sobre sí mismo
Que mira con ojo circular
El descuartizamiento de su destino
Y el pequeño ruido de angustia antes de las
Horas antes de las medias
No sé nunca si eso va a sonar por mi muerte
Todas las habitaciones son habitaciones de justicia
Aquí conozco mi medida y el espejo
No me perdona

Todas las habitaciones cuando por fin me he dormido
Han lanzado sobre mí el castigo de los sueños

Porque no sé de los dos lo peor soñar o vivir
 

 


_______________________________________________________________________

Habitaciones - Poema del tiempo que no pasa
Louis Aragon (París, 3 de octubre de 1897 - París, 24 de diciembre de 1982)

En 1969 apareció en París Habitaciones; poemas del tiempo que no pasa. Su autor, Louis Aragon, contaba entonces setenta y dos años. Uno más tarde, la muerte de Elsa Triolet, su compañera inseparable, sumiría al poeta en un silencio del que sólo, tras su propia muerte en 1982, se rescatarían algunos textos como su impresionante Hölderlin. Habitaciones es un testamento, una confesión de indignidad, la última palabra del superviviente en la antevíspera del naufragio, memoria total recreada de una navegación larga y tortuosa, a la puerta de la oscuridad más absoluta, cuando el poeta no tiene ya otra cosa que invocar que no sean la muerte, el silencio y el olvido.