jueves, 23 de abril de 2015

Frontera (Ken Wilber)

Cada nivel de conciencia tiene sus propias fronteras, cada uno de ellos tiene un interior y un exterior, pero, aunque un determinado nivel se experimente como más interno que el nivel inferior, eso no significa que se halle literalmente dentro de él. No debemos equiparar las fronteras porque éstas existen en niveles complementarios diferentes. Las fronteras de mi mente y las fronteras de mi cuerpo están trazadas sobre un territorio completamente diferente y los pensamientos, por ejemplo, pueden salir de mi mente y entrar en ella sin, por ello, atravesar las fronteras físicas de mi cuerpo.
El hecho de mi mente sea interior a mi cuerpo es lo que le permite trascender o ir más allá de las fronteras de mi cuerpo. Mi mente puede identificarse con un país, con un partido político, con una escuela de pensamiento, etcétera; en la reflexión intersubjetiva puedo tomar el rol de los demás, asumir sus puntos de vista, empatizar con ellos, etcétera, cosa que jamás podría hacer en el caso de que mi mente sólo se hallara recluida dentro de mi cuerpo. Es precisamente por el hecho de que mi mente es interior a mi cuerpo que puede escapar de él, ir más allá de él y trascenderlo. Por este motivo, interiorización significa disminución del narcisismo, ya que cada nuevo nivel, al ser interior al precedente, puede ir más allá de él, cosa que nunca podría hacer si simplemente se hallara dentro de él.
De la misma manera podríamos decir que el alma es interior a la mente pero que no se halla dentro de ella. Dentro de la mente no encontramos más que pensamientos. Es por ello que la introspección mental no es una herramienta adecuada para tomar conciencia del alma. Sólo cuando los pensamientos se sosiegan, de su interior emerge el alma ante el ojo de la mente. Es por ello que el alma puede trascender a la mente e ir más allá de ella. Probablemente lo mismo podríamos decir con respecto al espíritu, que no se halla dentro del alma sino que trasciende sus limitaciones y sus formas.
Al parecer, pues, los teóricos que imputan a la meditación ser una técnica narcisista quizás crean que los meditadores están penetrando dentro de su mente cuando lo que están haciendo, en realidad, es ir hacia su interior y, por tanto, trascendiéndola en un camino que conduce a una disminución del narcisismo, de la subjetividad y del egocentrismo y, por consiguiente, haciéndose cada vez más universal, más abarcador y, en última instancia, más compasivo.



_______________________________________________________________________

Psicología integral
Ken Wilber (Oklahoma City, 31 de enero de 1949)

En Psicología integral, el autor nos ofrece la mejor síntesis de este modelo, su visión de la totalidad del espectro del crecimiento y del desarrollo humano.
Este crecimiento y desarrollo discurre a través de nueve niveles: tres en el campo pre-personal, tres en el personal, tres en el transpersonal. Todo el sistema del Self se va desarrollando paulatinamente. En cada nivel pueden aflorar sus específicas patologías. Cada patología requiere un tipo de tratamiento.