miércoles, 1 de octubre de 2014

Conciencia (Anam Thubten Rinpoche)

En el camino de la meditación hay dos etapas importantes. La primera es la comprensión intelectual. Implica investigar e indagar en la naturaleza del sufrimiento y la realidad, el nirvana y el samsara, el yo y el otro. A través de este análisis llegamos a esta poderosa comprensión de que no existe ningún samsara que haya que rechazar, ninguna infelicidad que haya que trascender, ni siquiera un ser que haya que liberar. Todo eso no es más que nuestros conceptos. Mi infelicidad, mi enemigo, mi vida, todos son mis conceptos. Pero se puede vislumbrar eso y seguir siendo infeliz. Quizás eso nos resulte familiar a muchos de los que hemos estado meditando.
La segunda etapa va más allá de todo eso, lo que quiere decir abrazar continuamente esta comprensión en tu experiencia, vivirla, sentirla en las entrañas e integrarla en la totalidad de tu vida. Lo bueno y lo malo, los éxitos y los fracasos son todos partes de la misma dualidad. Únicamente son reales si te apegas a ellos. Son como historias en un mundo de ensueño que solo aparece en la mente del soñador. Durante esta etapa aprendemos a mantener una mente iluminada frente a todas las circunstancias, una sabiduría interior que lo trasciende todo. Al abrazar y vivir la verdad, alcanzamos la libertad interior, que es el único nirvana que hay que hallar.
El método de trascender consiste en mantener lo que los meditadores budistas denominan "conciencia". En las enseñanzas budistas siempre utilizamos esa palabra. Pero el milagro, la función de la conciencia, es que acaba con nuestros estúpidos conceptos. Si visualizara la conciencia de alguna manera, quizás lo haría como un fuego poderoso. La conciencia es como un fuego porque quema todas las ilusiones al instante.



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Sin Yo no hay problemas
Anam Thubten Rinpoche (Golok (Tíbet), 1968)

Si aprendemos a ver mas allá de la ilusión del "yo" podremos realizar la Verdad en cualquier momento. Con su lenguaje, extremadamente claro y sencillo, Anam Thubten nos ofrece su enseñanza indicándonos como lograr exactamente esto, basándose en la sabiduría de las tradiciones budistas. Nos ilumina el sendero que lleva mas allá de los conceptos erróneos del ego, a fin de experimentar la realidad de nuestra verdadera naturaleza, que no es otra que la Luz.