martes, 29 de octubre de 2013

Canción (Christina Rossetti)

Cuando haya muerto, amado mío,
no entones para mí canciones tristes,
no plantes rosas sobre mi cabeza,
ni cipreses de sombra:
que crezca verde el césped,
húmedo de lluvia y rocío,
y si quieres, recuerda,
y si quieres, olvida.

No veré yo las sombras,
ni sentiré la lluvia,
jamás escucharé del ruiseñor
el canto dolorido;
y soñando en la luz de este crepúsculo
que no crece ni mengua,
podrá ser que recuerde,
podrá ser que olvide.



_______________________________________________________________________

El mercado de los duendes 
Christina Rossetti (Londres, 5 de diciembre de 1830 - Londres, 29 de diciembre de 1894)

Sólo una vez tú y yo estuvimos juntos, luego el tiempo y la muerte se afanaron en abrir una brecha entre los dos. Sólo una vez unidos. Sale el sol y se pone cada día y el fruto se renueva con cada primavera, mas jamás vuelve a unirse aquello que separa la muerte. Que la eternidad, pues, nos mantenga a los dos en la dulce esperanza de un reencuentro más allá del tiempo, puesto que nos quedó el hambre de estar juntos.
Christina Rossetti